Tu joya fina no solo es una inversión, sino también un objeto con gran valor sentimental que, en muchos casos, se usa a diario. Aunque es normal que con el tiempo muestre señales de uso, con el cuidado y mantenimiento adecuados, podrás conservar su belleza y convertirla en una verdadera reliquia familiar.
Retira siempre tus joyas cuando puedan estar expuestas a productos químicos, como por ejemplo:
- Productos de limpieza
- Cremas y lociones
- La mayoría de los jabones
- Maquillaje
- Cloro
También recomendamos:
- Quitarte las joyas antes de dormir.
- Quitártelas antes de ducharte o nadar.
- Evitarlas durante cualquier actividad que pueda golpearlas, rayarlas o deformarlas, como hacer ejercicio, jardinería, limpieza o levantar objetos pesados. Si tienes dudas sobre si deberías quitarte la joya, lo mejor es prevenir y guardarla.
Guárdala siempre en un lugar seguro, alejado de otras joyas que puedan rozarla, rayarla o enredarse.
Limpia tus joyas con regularidad usando agua tibia (no caliente ni hirviendo), un jabón suave y un cepillo de dientes de cerdas suaves. Sécalas con cuidado utilizando un paño de microfibra.
